lunes

Presentación

En Londres, el 12 de noviembre de 1807.

Es bien entrada la noche y no logro dormir.
Los nervios por mi visita mañana al Almirantazgo no logran que concilie el sueño, por lo que me encuentro en mi pequeña habitación del Walls dando vueltas, con las manos a la espalda y mirando de vez en cuando a través de la ventana una ciudad envuelta en tinieblas.
Es por ello que, en la búsqueda de los brazos de Morfeo, he considerado oportuno escribir mis memorias en un diario para desahogar mis demonios interiores, festejar mis alegrías y poner en orden todo tipo de pensamientos.

Creo que comenzaré por el principio.
Mi nombre es Vincent Daniels, y soy capitán de navío al servicio de su Majestad.
Mi afición por la mar llegó a través de mi padre, el almirante Daniels que, no obstante, en ningún momento me solicitó que prosiguiera con la tradición familiar, y siempre me dio libertad para escoger el futuro que quisiera.

Pero el oír a escondidas sus conversaciones con otros amigos
(muchos oficiales de la Armada), los pasillos de nuestra casa repletos de cuadros en donde se recreaban batallas gloriosas y, quizás lo más importante, la visión a través de mi ventana de las aguas del Canal , donde me dedicaba a observar todos los barcos al alcance de mi modesto catalejo, regalo de mi madre en mi octavo cumpleaños, me empujó definitivamente a seguir la estela,
y nunca mejor dicho, de mi padre.
A partir de ahí todo fue relativamente fácil, ya que mi apellido me abrió muchas puertas, sentando plaza de guardiamarina en prestigiosos buques, aprobar con algún apuro el examen de ascenso a teniente, el realizar algún mérito al mando de barcos de bajo porte, y finalmente convertirme en capitán de Mar y Guerra.
Mucho ha pasado desde entonces, y ahora me encuentro comandando una fragata de sexta categoría.

He llegado a la carrera a la capital tras dejar fondeada en la rada de
Portsmouth la fragata que he comandado durante los últimos meses,
la HMS Circe, en una misión que me ha llevado por aguas del Mar Rojo sin cosechar los resultados esperados.
A la caza de un corsario francés que navegaba por aquellas aguas (la Cachette), mi desolación fue mayúscula al comprobar que se trataba de una simple bricbarca que se rindió prácticamente a las primeras de cambio.
Para colmo de males, en mi regreso desperté sobresaltado una noche con mi despensero gritando como loco al informarme que mi presa ardía y que se iba al fondo con una interesante carga tras semanas de corso, por lo que me vi (y me veo) sumido en el más hondo de los pesares.

De eso hace ya tiempo, y ahora me encuentro a unas cuantas horas de mi comparecencia en el Almirantazgo, con el dudoso mérito de haber hundido un pequeño barco de apenas una decena de cañones (lo que entraba, no obstante, dentro de mis órdenes), y con recursos mínimos para mi vida en tierra.

Quizás no es la presentación más brillante para este diario que comienza a ver la luz, pero no se me ocurre otra cosa con la que estrenar estas páginas que comienzan a adquirir un tono más triste del deseado.
Será mejor que vuelva a la cama e intente dormir, aunque quizás cuelgue la manta de la pared para creer que me encuentro mecido por las olas en algún trozo de mar más allá de las Azores.

9 comentarios:

Carlos_ dijo...

Veo que has sucumbido ante el poder de blogger. Yo tenia mis dudas sobre blogger o wordpress. Al final me he quedado con blogger, y me gusta mucho mas que lo que tenias antes en msn

Capitán Daniels dijo...

Gracias Carlos, me alegro de que le guste, y gracias por sus siempre bien recibidos consejos.

Javier dijo...

Pues sí Daniels, es una auténtica pena ya que sobre el billete, ya que es un billete muy interesante y con muchos detalles.

Casi soy el primero en escribir en tu nuevo blog...

Capitán Daniels dijo...

Al menos de los primeros señor Javier, gracias por pasarse por aquí.

SANTIVICENTE dijo...

Se inicia nueva etapa y, como si se tratase de una botadura, habrá que felicitarse por ello. El diseño, tipo de letra, facilidad de lectura, imágenes y demás parece mejor en las páginas de 'blogger' en cuanto a lo que se escribe ya sabes lo que me gusta por lo que igual no se considera muy objeta la opinión de tu seguidor número 1, por ser el más viejo, no porque me consider por delante de nadie. Enhorabuena

Juan dijo...

Feliz andadura...

Capitán Daniels dijo...

Agradezco de corazón sus palabras, almirante, y ya sabe que el que sea mi fan número 1 es un completo honor.

Agradezco también las palabras de Juan, que como bien sabe valoro mucho que siempre esté a mi estela.

Eris dijo...

Estimado capitán

Solo quería desearle la bienvenida a estas nuevas aguas, espero que todo le vaya muy bien por aqui.

Saludos

Eris, Duquesa de Demands

Capitán Daniels dijo...

Gracias por su bienvenida duquesa, todo un honor para este humilde capitán.
A sus pies.